¿Qué es el terrorismo de Estado?

Por el profesor Juan Enrique Marcano

Nuestro tema en esta mañana, es el terrorismo y el crimen político. Para entender estos temas los cuales están íntimamente estos temas: quisiera comenzar refiriéndome a palabras que se le adjudica a un general argentino en el contexto de la llamada guerra sucia durante la dictadura militar en Argentina en los años 70. El general, de nombre, Ibérico Saint Jeant, dijo y cito: “Primero mataremos a todos los subversivos, luego mataremos a sus colaboradores, luego a sus simpatizantes, luego a quienes permanezcan indiferentes, y por último, a los indecisos.” El general Saint Jeant perteneció a una parte del ejercito argentino que se dedicó a aterrorizar la población argentina a través de actos toda clase de actos criminales y grandes atrocidades durante la dictadura desde 1973 hasta mediados de los 80’s.

Durante las decadas de los 70’s y los 80’s, muchos gobiernos de América Latina se caracterizaron por sus regímenes dictatoriales de corte militar y totalitario. Los crímenes cometidos por algunos de estos gobiernos aun están siendo investigados hoy día; en Argentina, Chile, Brazil, Guatemala, Paraguay, son algunos de los países con representantes de sus gobiernos acusados por dichos crímenes. Las palabras de este general argentino dramatizan la naturaleza criminal de las acciones que el gobierno argentino tenía pensado cometer en contra de la población civil en este país. En efecto, se le adjudica la muerte de más de 30 mil personas al gobierno dictatorial de: ?? Sin duda este gobierno tubo aterrorizado por mucho tiempo a los miembros de la población civil argentina.

La propagación del miedo y el terror sobre la población de un país por parte de los gobiernos terror ha sido siempre una útil herramienta política. Sin embargo, son los Estados Nacionales de corte democrático o con regímenes republicanos en los tiempos contemporáneos los que propiamente pueden ser acusados de practicar el llamado “Terrorismo de Estado”. Este término, de hecho, ha sido acuñado por los investigadores de las atrocidades cometidas en tiempos mas o menos recientes por los estados en diferentes partes del mundo, pero puede ser utilizado por para analizar, por ejemplo, los actos del obierno Español, a finales del siglo 19 contra la disidencia en aquellos momentos, anarquistas e independentistas cubanos y puertorriqueños, tal como figura en el episodio de la novela que hoy estaremos presentando.

El problema del terrorismo de Estado es que los gobiernos republicanos de entonces, como los de ahora están supuestos, en principio, a velar y a proteger la vida sus ciudadanos, además de asegurar la paz y el orden. Pero en muchos casos el Estado, supuestamente con el fin de asegurar la paz y el orden, implementa diversas formas de terror que violentan los más elementales principios democráticos. Casualmente, en muchos de los Estados que han sido acusados de dichas actividades terroristas han justificado sus acciones sobre la Doctrina de la Seguridad Nacional.

Pero, ¿Qué es el terrorismo de Estado? Varias definiciones han sido presentadas por distintos investigadores del fenómeno en cuestión. El jurista español, Ernesto Garzón, lo define de la siguiente manera y cito: “El terrorismo de Estado es un sistema político cuya regla de reconocimiento permite y/o impone la aplicación clandestina, impredecible y difusa, también a personas manifiestamente inocentes, de medidas coactivas prohibidas por el ordenamiento jurídico proclamado, obstaculiza o anula la actividad judicial y convierte al gobierno en agente activo de la lucha por el poder.” (GARZÓN VALDES, Ernesto.El Terrorismo de Estado, en Revista de Estudios Políticos, Nº 65. julio-septiembre 1989, Madrid.)

El Terrorismo de Estado consiste en el uso de métodos ilegítimos por parte de los aparatos del Estado con el propósito de infundir miedo y/o aterrorizar a la población civil. El gobierno u organismos apoyados por este utilizan procedimientos clandestinos y criminales para alcanzar sus objetivos militares, políticos o económicos o para fomentar ciertos comportamientos en la población. Históricamente, “el terrorismo de estado” ha asumido muchas diferentes formas tales como; amenazas, coerción, ultrajes, golpizas, y persecuciones totalmente ilegítimas; desapariciones, secuestros, torturas y asesinatos han formando parte también de las acciones del estado para esparcir el terror. Muchas veces se han utilizado recursos policiales o grupos para-militares, o se han creado secretamente organismos para que cometan actos terroristas y luego poder justificar fácilmente acciones contra la propia sociedad civil que a toda luz serían tomadas como controversiales. Su propósito principal, ha sido siempre procurar la eliminación de las voces disidentes bajo la teoría de que la disidencia era representativa de los enemigos de la nación.

El terrorismo de estado presenta un total desprecio por los derechos humanos y por las libertades personales que no tienen manera de ser justificados públicamente por ningún gobierno. Por lo tanto, para su ejecución se adopta siempre una estrategia de secretividad, de clandestinaje, de nocturnidad, de emboscada; una estrategia criminal que violenta el propio orden jurídico que el Estado esta supuesto a defender. En la noche, los dirigentes del Estado envían a sus lobos a horrorizar el bosque, estos salen sigilosamente de cacería a sembrar el terror. Luego durante el día los gobernantes, hipócrita y demagógicamente apoyan, defienden y justifican el sistema jurídico-político que esta supuesto a protegernos de sus propios lobos. El mayor problema, sin embargo, de este fenómeno político es el clandestinaje en que el propio Estado actúa manteniendo sus actividades tan en secreto que muchas veces sus crímenes permanecen impunes. Secreto, clandestinidad e impunidad son los elementos que caracterizan el terrorismo de Estado.

Pero dejemos a Pedro Ángel Rivera con la presentación de la Novela grafica, 1898 y el análisis histórico-sociológico de los temas en cuestión durante el período del 1898. Año durante el cual se desarrolla los hechos históricos donde se mueve el personaje principal, la novela, EL ESPÍA, Alfonso Ruíz Bassen. Por un lado, conspiraciones insurrecciones, atentados, crímenes políticos, magnicidios, terrorismo, movimientos subversivos, anarquismo, palizas, espías, informantes, delatores y gobiernos perseguidores. Por otra parte, el líder puertorriqueño Ramón Emeterio Betances, el cual era uno de los grandes líderes del movimiento independentista de aquella época, aparece aquí como el objetivo principal del espía de la corona, o sea del Estado Español.