Encabezado de Ficha El Antillano
 

La política dentro del Imperio

Índice de fichas

África

Alemania
La proclamación del Imperio
La política dentro del Imperio
El Kulturkampf
El Partido Social Demócrata
La modernización desde arriba
El militarismo
El ocaso de Bismarck

Azúcar

Betances

Ceuta y Melilla

España

Estados Unidos

Imperialismo

Inglaterra

Islamismo

Magnicidio

Opio

 

La constitución del Imperio disponía de un órgano de actividad parlamentaria, compuesto por dos cámaras: la cámara alta, el Bundesrat, y la cámara baja, el Reichstag. El Bundesrat estaba integrado por cincuenta y ocho miembros, elegidos anualmente por cada uno de los cuerpos legislativos de los estados que formaban el Reich. Prusia enviaba diecisiete representantes; Baviera, siete; Sajonia, cuatro, y Würtemberg, cuatro. Algunos grandes ducados contaban con tres representantes, y otros, con dos. Todos los demás contaban con un representante. El Bundesrat tenía que examinar las leyes votadas por el Reichstag, las cuales no se adoptaban sin su aprobación. Se le consultaba también sobre asuntos importantes de las relaciones exteriores, incluyendo las declaraciones de guerra.

Los 382 integrantes del Reichstag se elegían cada tres años por sufragio universal directo de los varones mayores de veinticinco años. Además de someterle al Bundesrat los proyectos de ley para su consideración, el Reichstag aprobaba los impuestos nuevos, aunque no podía modificar los existentes. No ejercía ningún poder sobre el Canciller, ni los Ministros, quienes eran nombrados por el emperador, y respondían directamente a él, y solamente a él.

La política del imperio alemán era autocrática, jerárquica y extremadamente exigente de una conducta puntillosa, respetuosa y obediente de parte de los subalternos hacia sus superiores en rango social, civil o militar. No era una monarquía absolutista, pero Bismarck maniobraba continuamente para garantizar un equilibrio de fuerzas en el que la aristocracia conservadora retuviera siempre las riendas del estado.

Bismarck no fue siempre un partidario de la unificación. Por un tiempo, especialmente después de las revoluciones de 1848, la consideró, al igual el nacionalismo, una ideología subversiva de la burguesía revolucionaria, un producto de la Revolución Francesa y de las aventuras napoleónicas. No obstante, llegó a apoderarse del proyecto y, por encima de los sectores más reacios y tradicionalistas del conservadurismo prusiano, lo tornó en el vehículo apropiado para extender el autoritarismo prusiano a toda Alemania y modernizarla desde arriba.

Bismarck fue un maestro de lo que él mismo denominaba como el Realpolitik, tanto en el ámbito doméstico como en el internacional. Su único principio fue preservar el control de Alemania en manos de las fuerzas del orden aristocrático. Si eso requería integrar a la alta burguesía industrial en el círculo de los beneficiados, pues así se haría. El Realpolitik era la política realista de lo posible, basada en los intereses reales de la nación, no en teorías ni ideales. Era diametralmente opuesta a la política romántica de las revoluciones burguesas y a sus “ilusiones democráticas”, que sólo conducirían a la irrupción de las masas en el escenario político y a la transformación de las disciplinas ancestrales que, según su visión, le aseguraban a Alemania su potencial de gran nación europea.

Algunos críticos veían a Bismarck como

un severo profesor de escuela que sentaba,

amordazados y atemorizados, a sus alumnos

burgueses en las aulas del poder legislativo

para que éstos aprendieran las virtudes

ancestrales de Alemania…

…mientras que otros lo pintaban como un domador

de las fieras burguesas que apenas podían contener

sus desordenados apetitos de lucro, disolventes de las

tradiciones de orden y autoridad de Alemania.

En las relaciones internacionales, de donde proviene realmente el Realpolitik, significaba entender que Alemania no tenía aliados permanentes. Su objetivo fue siempre aprovechar los intereses de otros estados para componer alianzas de corta duración que estuvieran dirigidas a un fin específico, siempre para mayor beneficio del Imperio Alemán.

 

Esta ficha fue revisada en 07.01.08 10:19 PM

 

Fichas relacionadas:
Nosotros queremos integrar a nuestro público en la apreciación de esta información histórica. Si desea aportar a ésta con comentarios, cuestionamientos o dudas, éstos serán bienvenidos. Escríbanos a betances@mspr.net, y los atenderemos en nuestro próximo Boletín.

Estas páginas tienen un propósito puramente educativo. Empleamos referencias visuales extraídas de diferentes fuentes impresas y del internet. Si usted tiene algún derecho sobre estas referencias que quiera ejercer, cumpliremos con el mismo inmediatamente. Por favor comuníquenos su reclamo a betances@mspr.net. Gracias.