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El Partido Social Demócrata

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El Partido Social Demócrata de Alemania (Sozialdemokratische Partei Deutsch-lands) había surgido en 1875 de la fusión, en Gotha, de los dos partidos obreros alemanes, la Asociación General Alemana de Trabajadores (Allgemeiner Deutscher Arbeiterverein), de 1863, dirigida por Ferdinand Lasalle, y el Partido Socialdemócrata de los Trabajadores (Sozialdemokratische Arbeiterpartei), de 1869, fundado por Wilhelm Liebnecht y August Bebel, quienes fueron sus primeros representantes en el Reichstag.

Ferdinand Lasalle

Wilhelm Liebnecht

August Bebel

Las organizaciones obreras adquirían su impulso de las deplorables condiciones sociales a las que se había sometido al proletariado alemán, como resultado de la explosiva expansión industrial. La acumulación temprana de capital en Alemania repetía los ciclos de sobre explotación y miseria por los que había atravesado el proletariado inglés durante el siglo anterior. Se repetían también las desarticulaciones de los oficios artesanales, según la gran industria sobrepasaba en eficiencia y productividad al taller artesanal y a la manufactura en pequeña escala. Estos artesanos desplazados y radicalizados formaron la capa intelectual y directiva de las organizaciones obreras.

En 1891, el Partido Social Demócrata (SPD) adoptó el marxismo como programa oficial en el Congreso de Erfurt. Al final de la década, no obstante, se desató una intensa polémica doctrinal en su seno a raíz de la exposición por Eduard Bernstein de sus ideas revisionistas.

El SPD fue ensanchando progresivamente su influencia entre los obreros industriales hasta convertirse en el partido con mayor porcentaje de votos del Imperio, a pesar de su escasa influencia en las áreas rurales y católicas.

Bismarck se sintió alarmado por el masivo crecimiento de los socialdemócratas, y trató de anular su influencia mediante una política represiva sobre el Partido, al mismo tiempo que hacía concesiones sociales a las clases trabajadoras. Los programas de seguridad social adoptados por Bismarck, entre los que se plasmaron los de cuidado de salud (1883), seguros por accidentes (1884) e incapacidad y vejez (1889), representaron, en su época, por parte de un estado capitalista, las medidas sociales más avanzadas del mundo. Muchas todavía operan en Alemania, y sirven de modelo para el diseño de programas de asistencia social en otros estados capitalistas.

El caricaturista de la prensa burguesa presenta

a Bismarck, después de haber sacado al muñeco

del socialismo de su caja, intentando infructuosamente

de volverlo a guardar.

En 1878, culpó de dos atentados contra la vida del Emperador a una conspiración socialista y, aunque nunca pudo probar que ellos estuvieran implicados, consiguió que fuera aprobada la “Ley Excepcional”, por la cual se declaró ilegal el SPD, y se prohibieron todas sus actividades. La Constitución, sin embargo, no podía impedir que sus miembros se presentaran como candidatos a las elecciones y que fueran electos diputados, lo que ocurrió consecuentemente. Una vez en el Reichstag, estos diputados se convirtieron en la más vocal y testaruda oposición a las políticas del Canciller.

August Bebel y Friedrich Wilhelm Fritzche,

líderes de la socialdemocracia alemana, escuchan

en el Reichstag al canciller Otto von Bismarck,

en septiembre de 1878, defender su proyecto de ley

para reprimir a los socialistas alemanes.

Esta vez, Bismarck procuró la alianza con los católicos, quienes, junto a los conservadores, aprobaron las medidas represivas dirigidas ahora a las organizaciones obreras socialistas, condenadas por el Vaticano. Los liberales, esta vez, se opusieron a las medidas, juzgando que ponían en peligro las débiles garantías democráticas que aún se podían disfrutar en el Imperio.

 

Esta ficha fue revisada en 07.01.08 10:23 PM

 

 

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